miércoles, 15 de febrero de 2012

Acerca de Atletas 2012


¿”Escribir” existe por si mismo? No. Es apenas el reflejo de una cosa que pregunta. Trabajo lo inesperado. Escribo como escribo sin saber ni cómo ni por qué –y por la fatalidad de la voz. Mi timbre soy yo. Escribir es un interrogante.
Clarece Lispector.
El escritor es un atleta. Pero no un atleta muscular u orgánico, sino afectivo. Es alguien que se hace preguntas y cuyas percepciones rompen el cristal de la costumbre. Es un vidente. La fuerza del artista reside precisamente en su fragilidad. En esa hendidura por la que se cuelan los afectos y por donde ingresa una luz que ilumina aquellas zonas que permanecen ocultas para el resto.
Se escribe con los sentidos. Se escriben sensaciones. Se escribe a partir de imágenes, sonidos, sabores, olores. Se escribe desde la experiencia. Se escribe recordando, imaginando. Se crea un mundo destrozando otros mundos, desarmándolos, volviéndolos a armar. Se escribe para ser otro. Para saber qué se quiere decir. Se escribe a partir de la pregunta.
La propuesta de este taller consiste en entrenar los sentidos y los afectos, la capacidad de percibir y ver lo visible en lo invisible, aprendiendo a usar las herramientas del lenguaje.
La relación con la literatura, como dice Roland Barthes, es una especie de relación amorosa. Se empieza a escribir a partir de un deseo. Un deseo que encuentra su punto de partida en el júbilo, el placer, el sentimiento de alegría que produce la lectura de algunos textos escritos por otros.
Precisamente por aquellos textos que enamoran, es que nace la esperanza de escribir: “Toda obra bella –escribe Barthes- o aún toda obra que impresiona, funciona como una obra deseada pero incompleta y como perdida, porque no la he hecho yo mismo y hay que reencontrarla rehaciéndola: escribir es querer escribir”
Forma de trabajo o Entrenamiento:
Durante el transcurso del taller se trabajarán en forma grupal los textos que cada alumno produzca, realizando una lectura en clase que luego será comentada por el resto de los participantes y finalizará con una devolución de la coordinadora. A partir de las inquietudes de cada alumno o de aquellas que vayan surgiendo en el grupo, se proveerán textos que estimulen la creación de un proyecto particular.
Textos sugeridos:
La preparación de la novela. Roland Barthes.
Escribir. Margarite Duras.
De Kafka a Kafka. Maurice Blanchot.
¿Qué es la filosofía? Gilles Deleuze.
Contra Saint Beuve. Marcel Proust.
Un cuarto propio. Virginia Woolf.
Diarios de Catherine Mansfield, John Cheever, Franz Kafka, Virginia Woolf.
Algunos autores:
Rymond Carver, John Cheever, Alice Munro, Claire Keegan, Franz Kafka, Grace Paley, Cynthia Ozik, Jorge Luis Borges, Rodrigo Rey Rosa, Cristina Peri Rossi, Clarice Lispector, Cesare Pavese, Catherine Mansfield, Sergio Bizzio, Romina Paula, Anne Sexton, Sam Sheppard, Horacio Castellanos Molla, Gustave Flaubert, Cesar Aira, Vladimir Nabokov, Manuel Puig (entre otros)

viernes, 10 de febrero de 2012

La memoria del recuerdo

El sábado comenté el libro de Klaus Merz, El argentino. Editado por Bajo la luna.

Se puede leer acá.

jueves, 9 de febrero de 2012

Deseos compartidos

1 de enero de 1960

Que este año me sea dado vivir en mí y no fantasear ni ser otras, que me sea dado ponerme buena y no buscar lo imposible sino la magia y la extrañeza de este mundo que habito. Que me sean dados lo deseos de vivir y conocer el mundo. Que me sea dado el interesarme por este mundo.

Alejandra Pizarnik
Diarios

lunes, 6 de febrero de 2012

Partir y quebrar

Juan Laxagueborde leyó Partida de nacimiento y escribió un bello, lúcido comentario para El interpretador libros.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Rosa Rosa

Matías Capelli leyó atenta y amablemente Partida de nacimiento y escribió esto en el número de enero de Los Inrockuptibles:



"A pesar del color rosa pálido de la tapa y de algunos datos de la contratapa (Una narradora treintañera recién separada, madre de una niña pequeña), Partida de nacimiento, primer libro de Virginia Cosin, está lejos de los estándares de la chick lit.
A pesar de que la narradora se ría de si misma, se saque el cuero y se autoflagele hasta llegar al hueso; a pesar de que pueda decir "soy una chica de Belgrano R que ahora vive en Balvanera" o que atraviese días y noches de insomnio en un estado de insatisfacción constante al borde de un ataque de nervios , lo de Cosin, sin duda, va por otro lado.
Fundamentalmente porque, en Partida de nacimiento, la escritura está en primer plano; no es un medio para contar una historia, para retratar personajes, para crear situaciones eficaces, para construir una trama, sino que es una estrategia de supervivencia, de exploración vital.
Claustrofóbico y apesadumbrado, el texto está siempre al borde de regodearse en el placer que proporciona cierto tipo de dolor, y corre el riesgo de volverse monotemático. Pero nunca monocorde, ni monótono, porque Cosin echa mano a una amplia paleta de géneros, registros y tonos; alternando entre la primera y la segunda persona, entre el monólogo interior, el diario, las listas, algunos versos sueltos; entre los diálogos y las viñetas cotidianas, entre el recuerdo y la reflexión.
En última instancia hay dos cosas que salvan a la protagonista, tanto en términos literarios como vitales. La primera es su hija que obliga a la narradora a dejar de ser, por un rato, el centro de todas sus preocupaciones, y la rescata del solipsismo. Y la otra es la escritura. A fin de cuentas, si algo aprende en estas páginas es que, muchas veces, escribir es atar un torniquete."