domingo, 20 de noviembre de 2011

Secretos y mentiras

Llegué a la actividad de comentadora literaria casi por casualidad. No tengo una formación académica tradicional. Siempre digo que en lugar de un "máster" tengo un "Patchwork". No me considero crítica literaria,sino más bien lectora y escritora. Una de las cosas que me gusta de comentar libros, es la posibilidad de escribir algo nuevo. Algo que se despierta a partir de la lectura de otra cosa. Soy como un parásito. Bueno. Este no ha sido el caso. No hubo sangre que mi pequeño aguijón deseara, o pudiera, extraer de este texto. No puedo decir que la novela de Feijóo no esté bien escrita. Simplemente, se trata de que las "historias", por si solas,  no me seducen. La habilidad,menos. Prefiero un libro incompleto, rasgado, deforme, imperfecto,  a otro prolijamente encastrado,como en este caso. Los "grandes temas comprometidos" me dejan, también, fría. Cosas que no digo en la reseña publicada en Ñ porque entiendo que el público de el gran diario argentino es muy amplio y no creo que me corresponda hablar tan en primera persona. Ustedes entenderán.